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CLIVE BARKER: Tortured Souls: La Leyenda de Primordium (capítulo 02)





Thread creado por Illuminauta el 15/12/2017 07:02:23 pm. Lecturas: 776. Mensajes: 10. Favoritos: 4





15/12/2017 07:02:23 pm 
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Segunda parte del relato Tortured Souls: La Leyenda de Primordium, de Clive Barker, que comencé a postear desde ayer. Para el que no se enteró, acá dejo el link para Tortured Souls: La Leyenda de Primordium (capítulo 01). Sin mas introducción...





Libro Dos: El asesino transformado



I

La ciudad de Primordium fue fundada antes que cualquiera de las grandes ciudades míticas o históricas. De hecho, según muchas fuentes, es la primera ciudad construida. Antes de Troya, antes de Roma, antes de Jerusalén, existía Primordium.

Hasta hace poco tiempo estuvo gobernada por una dinastía de emperadores, cuya larga permanencia había producido tal capacidad para la crueldad, que habría desafiado los peores excesos de los corruptos césares de Roma. El Emperador Perfetto XI, por ejemplo, quien controlaba Primordium durante dieciséis años hasta la Gran Insurrección, era un hombre familiarizado con toda corrupción de la mente y del espíritu. Vivía con excesivo lujo, en un palacio que creía inexpugnable, importándole poco o nada los dos y tres cuartos de millón de personas que ocupaban Primordium.

Al final, esa fue su perdición.

Pero ya llegaremos a eso.

II

En primer lugar, permítanme hablarles de Zarles Kreiger, que procede de los estratos más bajos de la ciudad. De niño, era común para él comer en el Vomitorium, donde -como en la antigua Roma- la sabrosa comida regurgitada por los ricos y sobrealimentados se podía comprar por una pequeña cantidad de dinero, y consumirla por segunda vez. Fue una suerte para Kreiger que una vida con tanta pobreza no lo matara. Por alguna paradoja física, las experiencias que habrían reducido a la mayoría de los hombres a sombras de sus antiguos seres, sirvieron para fortalecer a Zarles. A los trece años ya era más grande que todos sus hermanos mayores. Y junto con su destreza física vino otra cosa: una curiosidad sobre cómo funcionaba realmente la ciudad infinitamente corrupta en la que vivía. Sin comprender la trampa en la que fue atrapado, se aseguró el nunca poder escapar de ella.

A la edad de catorce años se convirtió en cadete para un gángster en la Ciudad del Este llamado Duraf Cascarellian, y rápidamente subió en la escala jerárquica del criminal, simplemente porque estaba dispuesto a hacer cualquier cosa que se le pidiera. A cambio, Cascarellian trató a Keiger como a un hijo, protegiéndolo de ser capturado cuando enviaron hombres tras Kreiger para hacer la limpieza, después de finalizar con uno de sus asesinatos. Kreiger era un asesino desordenado. No le servía el simple corte en la garganta. Le gustaba usar guadañas, primero destripando a sus víctimas y luego estrangulándolas con sus propias entrañas.

Ahora tal comportamiento no podría pasar desapercibido durante mucho tiempo, incluso en una ciudad tan llena de excesos como Primordium. Y la reputación de Kreigcr se incrementó considerablemente por el hecho de que los golpes que Cascarellian le estaba encargando eran a menudo políticos. Jueces, congresistas, periodistas que criticaban al emperador, a menudo eran víctimas de Kreiger. Personalmente, no le importaba en absoluto la afiliación de sus víctimas. La sangre era sangre en lo que a Kreiger concernía, y él obtenía el mismo placer de ella, ya fuera que se derramara de la carne de un republicano o de un realista.

Entonces conoció a una mujer llamada Lucidique, y todo eso cambió.

III

Lucidique era la hija de un senador que se había estado quejando últimamente en un foro abierto sobre el hecho de que la ciudad se encontraba en un estado de decadencia. La Dinastía Perfetto estaba usando los impuestos del pueblo para financiar sus propios placeres, argumentó el senador: esto debía detenerse.

La orden bajó rápidamente del Emperador: “líbrame de este senador”. Cascarellian, a quien no le importaban los asuntos filosóficos, pero feliz de forzar a su emperador, envió a Kreiger a matar al alborotador político.

Kreiger fue a la finca del senador, lo atrapó en el jardín entre sus rosas, lo destripó y lo llevó dentro. Estaba en el acto de acomodar el cuerpo del senador en la mesa, cuando Lucidique entró. Estaba desnuda, recién llegada del baño. Pero también estaba preparada para el intruso. Llevaba dos cuchillos.

Circuló alrededor de Kreiger, un hombre que estaba entre la sangre y las entrañas de su padre.

´´Si te mueves te mato´´, le dijo.

´´¿Con dos cuchillos de mesa?´´ Dijo Kreiger, cortando el aire con sus guadañas. ´´Vuelve a tu baño y olvida que estuve aquí.´´

´´¡Acabas de asesinar a mi padre!´´

´´Sí. Veo el parecido.´´

´´Habría pensado que un hombre como tú lo pensaría dos veces antes de llevar un cuchillo a la garganta de mi padre. Él quería derrocar al Imperio para que tú y tus semejantes no fueran explotados´´.

´´¿Yo y mis gustos? No sabes nada de mí´´.

´´Puedo adivinar´´, dijo Lucidique. ´´Naciste en la inmundicia, y has vivido en la inmundicia tanto tiempo que ni siquiera ves lo que pasa delante de ti.´´

La expresión de Kreiger cambió. ´´Así que tal vez sepas un poco´´, dijo con voz inquieta. La confianza de la mujer lo desconcertó. ´´Te dejaré para que llores a tu padre´´, dijo, retirándose de la mesa.

´´¡Espera!´´ Dijo la mujer. ´´No tan rápido´´.

´´¿Qué quieres decir con esperar? Podría matarte en un segundo si quisiera´´.

´´Pero no quieres, sino ya lo hubieras hecho.´´

´´¿Cómo te llamas?´´

´´Lucidique´´.

´´Entonces, ¿qué quieres de mí?´´

´´Quiero que vengas conmigo a las calles más sucias de Primordium.´´

´´Créeme, las he visto.´´

´´Entonces muéstramelas´´.

IV

Fue el camino más extraño que un hombre y una mujer podrían haber tomado. Aunque Kreiger había lavado la sangre del senador de su cara, las manos y los brazos, aún apestaba a asesinato. Y aquí estaba, caminando junto a la hija del hombre que acababa de asesinar, envuelta en oscuros ropajes.

Juntos, vieron lo peor de Primordium: la enfermedad, la violencia y la pobreza absoluta y sin alivio. Y de vez en cuando Lucidique señalaba las murallas y las torres del Palacio de Invierno del Emperador, cada una de cuyas habitaciones contenía suficiente riqueza como para limpiar los barrios bajos de la ciudad, y alimentar a todos los niños hambrientos.

Y por primera vez en muchos, muchos años, Kreiger sintió una cierta medida de emoción real, recordando las circunstancias de su propia crianza, abandonado para sentarse en las alcantarillas abiertas de las calles de Primordium, mientras su madre vendía su cuerpo drogado a uno de los guardias de la guardia del Emperador. Había ira en él mientras caminaba. Y crecía constantemente.

´´¿Qué quieres que haga?´´ dijo, frustrado por lo que sentía, y por su propia impotencia. ´´Nunca pude llegar al Emperador.´´

´´No estés tan seguro.´´

´´¿Qué quieres decir?´´

´´Tienes razón, la Dinastía es intocable mientras seas tan sólo un hombre un pequeño asesino sarnoso contratado para matar senadores con sobrepeso. Pero supón que pudieras ser más que eso. Entonces podrías hacer caer a la Dinastía´´.

´´¿Cómo?´´

Lucidique miró de reojo a Kreiger. ´´No es nada que pueda mostrarte aquí. Además, tengo un padre que enterrar. Si quieres saber más, nos vemos mañana en las afueras de La Puertas del Oeste. Ven solo.´´

´´Si esto es algún tipo de trampa...´´ dijo Kreiger,´´... alguna forma de vengar a tu padre... entonces antes de que me lleven te arrancaré los ojos´´.

Lucidique sonrió. ´´Tu linda charla es tan romántica…´´, dijo.

´´Lo digo en serio.´´

´´Lo sé. Y no sería tan estúpida como para conspirar contra ti. Todo lo contrario. Creo que estábamos destinados a conocernos. Se suponía que debía entrar mientras asesinabas a mi padre, y tú debías detener tu mano y no matarme. Hay alguna conexión entre nosotros. Lo sientes, ¿verdad?´´

Kreiger miró la sucia calle entre ellos. La noche estaba llena de sentimientos que no había anticipado experimentar. Y ahora aquí había otro admitiendo la extraña intimidad que sentía por la hija del hombre al que había asesinado.

´´Sí´´, dijo. ´´Lo siento´´. Luego, después de un largo silencio:´´¿A qué hora mañana por la noche?´´

´´En algún momento después de la una´´. Lucidique se lo dijo. ´´Estaré allí.´´

V

Al día siguiente las calles de Primordium estaban llenas de chismes y especulaciones: la muerte del senador había dado lugar a todo tipo de rumores. ¿Fue este asesinato el primer indicio de que el Emperador no soportaría más movilizaciones a favor de la democracia en la ciudad? Creyendo que éste era el caso, muchos miembros del Senado abandonaron Primordium apresuradamente, en caso de que fueran los siguientes en la lista negra del Emperador. Había un sentimiento general de inquietud por todas partes.

Y en Kreiger, una profunda sensación de anticipación.

Apenas había dormido, pensando en lo que había pasado la noche anterior. No, no sólo la noche anterior. Pensando en su vida: adonde le había llevado hasta ahora, y adonde -si la promesa de Lucidique fuese verdadera- iría después de esto.

De vez en cuando echaba un vistazo a las paredes del palacio (que tenía el doble de guardias patrullando, hoy mas que ayer) y se preguntaba qué quería decir con encontrar la manera de que un hombre derribara una dinastía.

VI

A la una de la madrugada, a una milla de la Puerta Oeste de Primordium, se sentó sobre una piedra y esperó. A las nueve minutos de la una, se acercaron un par de caballos (no desde la ciudad, desde donde Kreiger esperaba que viniera, sino desde el desierto, que se extendía, vasto y en gran parte inexplorado, hacia el oeste y suroeste de la ciudad).

Se acercaron y desmontaron.

´´Kreiger...´´

´´¿Sí?´´

´´Quiero que conozcas a Agonistes.´´

Kreiger había oído rumores sobre este hombre, Agonistes. Era el tipo de historia que se intercambiaba entre asesinos, más una leyenda que una realidad.

Pero aquí estaba él. Tan real como la mujer que lo trajo.

´´He oído que quieres hacer de Primordium una República´´, dijo Agonistes. ´´Tú solo´´.

´´Me convenció de que era posible´´, respondió Kreiger. ´´Pero... no creo que lo sea.´´

´´Deberías tener más fe, Kreiger. Puedo convertirte en el terror de los Emperadores, si lo deseas. Depende de ti. Decídete rápido, porque esta noche tengo mejores negocios en otro lugar si no necesitas mis servicios. Puedo oír cien oraciones que brotan de Primordium en este mismo momento la gente quiere que yo les dé el poder de cambiar su mundo´´.

Lucidique puso su mano en la cara de Kreiger. ´´Ahora que ha llegado el momento, veo que no lo quieres´´, dijo. ´´Tienes miedo.´´

´´¡No tengo miedo!´´ Dijo Kreiger. Pensó en su madre, muerta de viruela, en sus hermanos muertos en la calle siendo niños por nobles que pasaban con caballos, en su hermana en el manicomio, para nunca más volver a estar cuerda.

´´Tómame´´, dijo.

´´¿Estás seguro?´´ Agonistes le preguntó. ´´Recuerda, no hay vuelta atrás.´´

´´No quiero volver. Llévame a mí. Cámbiame.´´

Miró a Lucidique. Ella estaba sonriendo.

´´Toma los caballos´´, le dijo Agonistes. ´´No los necesitaremos´´.

Juntos, Kreiger y Agonistes dieron la vuelta y se dirigieron al desierto.



VII

Al día siguiente Lucidique enterró a su padre. Los rumores se calmaron un poco en la ciudad, pero todavía había una corriente subterránea, sutil pero penetrante: Primordium se encontraba en un estado muy volátil. Como un explosivo que podría estallar con una simple sacudida.

Ocho noches después de que Agonistes llevara a Kreiger al desierto, Lucidique -cuya casa paterna yacía cerca del palacio- se despertó al sonido de los gritos.

Se levantó y se acercó a la ventana. Había luces encendidas en todas las ventanas del palacio. Las puertas se abrieron de par en par. Los guardias corrían por ahí confundidos.

Se vistió, anónimamente, y bajó a las calles. El estruendo había despertado a la ciudad, y aunque los guardias del Emperador iban y venían, intentando imponer un toque de queda in situ, nadie les estaba obedeciendo.

Lucidique entró en el palacio. Los gritos habían muerto ahora, para ser reemplazados por oraciones medio susurradas.

Pero no tardó mucho en descubrir lo que la criatura que una vez fue Zarles Kreiger había forjado. Había muerte por todos lados. Y su matanza había sido indiscriminada: hombres y mujeres, sí, pero también sus hijos, sus bebés… sus fetos.

El Imperio Perfetto dejó de gobernar Primordium esa misma noche. No quedaba nadie vivo para hacerlo. Kreiger los había asesinado a todos.

Mientras Lucidique estaba de pie en la Gran Sala del Palacio, en medio de un charco de sangre que llegaba hasta las paredes, ella captó un reflejo. Miró hacia arriba.

Allí estaba él. Kreiger, rehecho. THE SCYTHE-MEISTER. No quedaba casi nada del hombre que ella había conocido: la artesanía de Agonistes había transformado al humilde asesino en algo que perseguiría las pesadillas y las calles de Primordium durante muchos años.

Se acercó a ella. Ella se preguntó si este era su último momento, si él tenía la intención de matarla tan eficientemente como había despachado a todo el resto. Pero no. Simplemente se agachó y le susurró al oído:

´´... no puedes imaginarte...´´

Entonces dejó la carnicería tras de sí, y salió deambulando por la noche, deteniéndose sólo para lavar sus filos en una de las muchas fuentes de los patios.



(continuará...)
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16/12/2017 11:20:55 pm 
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nicus07 escribió:
Excelente trabajo, loco!!... Las traducciones personales siempre me resultan muy, muy valorables, te felicito!. Van a favoritos para ser leídas en cuánto pueda.
nicus07 escribió:
Repito, GRAN TRABAJO. Si tenés más traducciones de cuentos de terror, fantásticos o de ciencia ficción, sean inéditos o no, no dudes en compartirlos


Gracias man. El lunes posteo a 3ra y 4ta parte de Tortured Souls. Por el momento voy a postear este trabajo, porque soy fan de Clive Barker, y porque no lo ví en ningún lado. En inglés lo leía cada tanto, y como me fascina este relato, pensé que sería genial traducirlo para que otros lo conocieran.

Mas adelante veré si me encargo de algún otro que sea inédito en español. Abrazo grande.


21/12/2017 10:20:33 am 
       0                           
Sandra90


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Muchas Gracias por compartir tu traducción.

El relato es Gore a los 3/4 y este personaje Es un esperpento que tiene su lado romanticon...



Ultima edición por Sandra90 el 22/12/2017 09:07:46 , editado 1vez


21/12/2017 11:13:02 am 
       1                           
Pako48


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Muy buen Trabajo.
Son muy buenas las historia de Clive Barker pero nunca había leído la de esta serie de figuras
Gracias por compartirlo.


22/12/2017 07:56:31 am 
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Sandra90 escribió:
El esperpento tiene su lado romanticon... Gore a los 3/4


Sí, el creador del thread es así...




primordium

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